La “Crónica de un deportado”
Hoy le he recogido a mi hermano la revista que había encargado , llamada Orsai.
Como estoy en Madrid, y en Sevilla allí no podía conseguirla, me pregunto hace unos meses si la podría recoger si la encargaba. Una vez que le dije que si, la encargó y ayer me dijo que podía recogerla.
Tenía que ir a la tienda de Asociacion Cultural Traficantes de Sueños , un sitio curioso. Me hice un pequeño lio con el encargado , al decirle que venía recoger el libro que encargó mi hermano, pero en realidad era una revista.
Al salir, antes de meterme en el autobus le eché un vistazo. Al ver el estilo de la revista, recordé una entrevista en la radio sobre unos escritores que querían hacer una revista con estas características:
http://www.zonablanquiazul.com/forum/index.php?topic=57617.0
1.No tendrá publicidad, ni subsidios privados o estatales.
2.Tendrá la mejor calidad gráfica del mercado.
3.Prescindirá de todos los intermediarios posibles.
4.Tendrá una versión en papel y otra, dinámica, para tablets.
5.Escribirán y dibujarán únicamente personas que admiremos mucho.
6.Llegará en menos de siete días a cualquier país del mundo.
7.Será trimestral y tendrá más de doscientas páginas.
8.En cada país costará lo que un libro (gastos de envío incluidos)
9.Contará con un capital inicial de cien mil euros.
10.La plata la ponemos nosotros, porque el sueño es nuestro.
11.Si salvamos la inversión, somos felices.
12.Si no salvamos la inversión, nos chupa un huevo.
Otra caracteristica es que se han inventado un valor para que la revista tenga el mismo valor en cada pais dependiendo de su economia.El valor es el PD$(periodico del Sábado):la revista tendrá el precio del periodico mas caro del Sábado multiplicado por 15.Asi en España costará alrededor de 18€ y en Cuba 0,06€.
De los contenidos de la revista todavia no se sabe nada,solo sabemos que pretende tener a los mejores escritores,fotógrafos y dibujantes de habla hispana,o por lo menos los que les gusta a los fundadores.
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Una vez en el autobus, comencé a leer el primer artículo, La “Crónica de un deportado”
Cuenta la historia que vive un periodista (Alejandro Seselovsky) que se hace pasar por un indocumentado en el aeropuerto de Barajas. La idea surge por las noticias que les llegan a los creadores de esta revista (orsai) sobre las deportaciones desde España de personas con dramas humanos, por ejemplo:
(los recortes , son de este enlace: orsai)
//La prensa española no informa sobre estos abusos. Ni la prensa de izquierda ni la de derecha. Es un agujero negro del que nadie sabe nada, del que nadie quiere oír.
Los periódicos de Argentina hablan mucho sobre el tema —sí— pero sólo cuando ocurre algo extra de caracter conmovedor:
Una profesora argentina, invitada por la Universidad Complutense de Madrid, perdió su embarazo por estrés, mientras esperaba ser deportada. Maltrato y hacinamiento en Barajas. Enlace.
Una abuela quiso ir a visitar a su nieto recién nacido a Canarias y no la dejaron pasar (incluso teniendo sus papeles en regla) porque el oficio de su país de origen es de “empleada doméstica”. Enlace.
A una profesora de la Universidad Nacional de Salta la deportaron junto con su sobrina de 9 años. La nena iba a visitar a su madre que vive en España. Vio a la mamá pero jamás se tocaron, ni se besaron: un vidrio las separó todo el tiempo. Enlace.//
Ellos comentan que en // La prensa española no informa sobre estos abusos. Ni la prensa de izquierda ni la de derecha. Es un agujero negro del que nadie sabe nada, del que nadie quiere oír.//
Lo que no es cierto, por ejemplo:
En el diario Público, suele dar noticas de este tipo:
Quinta expulsión de una argentina en Barajas
En todo caso, en la radio he escuchado bastantes noticias o incluso en telediarios.
Al margen de esto, la idea es interesante.
Lo que me gustó del infiltrado es su manera objetiva de describir lo que le ocurría. El mejor resumen es este:
//A su regreso me escribió:
Casciari, estoy de vuelta en la ex patria K. Los resultados de mi experiencia en Barajas son de diez sobre diez, por lo menos en términos de lo que fui a buscar. Para decirlo más fácil, no me podría haber ido mejor. Estuve 47 horas detenido en la zona de no admitidos, fui entrevistado por polis, defendido por abogados puestos por el Estado español, y compartí desayuno, almuerzo, merienda y cena con un rumano que me explicó por qué robar whisky en Madrid es tan redituable para rateros como él, con una nigeriana que lloraba todo el día en el teléfono, con tres brasileñas evangélicas convencidas de que Cristo las iba a hacer entrar a España; en fin, docenas de historias. Saqué fotos clandestinas, te las adjunto. Hay un elemento que me traje que está bueno para usar: lo que está escrito en las paredes de ese limbo. Los deportados dejan grafitis. Copié la mayoría, porque tengo ganas de armar la crónica con esas frases como subtítulos. Es una boludez que hago a veces. Yo dejé un grafiti también, detrás de una de las camas: “Alejandro Seselovsky estuvo acá, para Orsai Revista, el 26 de octubre de 2010”. ///
Leyendo esa crónica, recordé las serie "Vientos de agua", sobre los intentos de un argentino hijo de un español que emigró a Argentina, y que después de la crisis del 2001, buscó como salida venir a trabajar a España. En la serie mezclan secuencias de su padre como tuvo que buscarse la vida en Argentina, con los momentos en el que su hijo intenta hacer lo mismo en España.
Problemas de personas que han venido a vivir a España de forma ilegal, he conocido sobre todo en las obras en las que he estado. En general, criticaban mucho que fuera tan difícil lograr estar en España, pero cuando les preguntaba que ocurre al revés = cuando un extranjero intenta ir a vivir a su país, resulta que las condiciones son incluso más restrictivas.
Las leyes deberían ser más humanitarias con los que quieren ganarse la vida, pero hay momentos en los que cerrar la entrada es incluso más humanitario, como es el momento actual de crisis.
En todo caso, recomiendo la lectura de ese artículo. El resto de la revista aun no lo he leido.




















migueltesorillo dijo
Piensa un poco todo la prensa española, quizás con la excepción de esa revista. Recibe generosas subvenciones de papa o papas estado. Compra de ejemplares, subvenciones directas y publicidad. sin eso pocas publicaciones vivirian.
10 Enero 2011 | 02:05 PM