La Cámara da luz verde a debatir el uso de lenguas cooficiales
El Senado ha aprobado este miércoles tomar en consideración la propuesta de reforma del Reglamento que puede convertir a esta Cámara en el primer Parlamento español en cinco idiomas: todas las lenguas que sean oficiales según los distintos Estatutos.
El objetivo de la iniciativa es que las cinco lenguas cooficiales puedan usarse en toda la actividad parlamentaria de la Cámara, desde las preguntas al presidente del Gobierno y los ministros hasta los debates en pleno, en comisión o cualquier escrito parlamentario.
Para ello, habría que implantar un sistema de traducción simultánea en el que una serie de intérpretes traduzcan en tiempo real cada intervención en cualquier lengua distinta del castellano. Y contratar a un equipo de intérpretes. Los senadores o los miembros del Gobierno podrán escuchar la traducción mediante un pequeño aparato y unos auriculares, como ocurre en parlamentos plurinacionales, como el Parlamento Europeo o la ONU, o en estados donde no existe una lengua oficial en todo el territorio, como Bélgica.
Por su parte, fuentes socialistas se muestran favorables al uso de todas las lenguas oficiales españolas en la cámara de representación territorial, pero con ciertos límites que no han explicado. Las mismas fuentes apuntan que el uso de las lenguas será algo simbólico de representación de la pluralidad de España. Por eso, no deberían extenderse a toda la actividad del Senado, sino, sobre todo, a las mociones, donde no interviene el Gobierno y los senadores sólo debaten entre sí.
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El sentido común otras vez se olvida...
Si todos conocen una lengua común...¿Para que gastar dinero, recursos y medios en interpretes y todo lo que conlleva?
Dará trabajo , eso si...
Me acuerdo que hace unos años, se hizo una especie de prueba en el senado.
He buscado en las hemerotecas del año 1993, creyendo que fue por aquel año. Pero, al final fue en el 1994.
La torre de Babel El Senado se convirtió ayer en la torre de Babel. Los ciudadanos asistieron a un debate en el que españoles que hablan español tuvieron que contratar a traductores españoles para entenderse en español. Instalar (en la imagen, al fondo) cabinas de traducción simultánea para que unos españoles comprendieran lo que decían otros españoles, fue todo un atentado al más elemental sentido común. Manuel Fraga, que habla castellano y no entiende catalán, y Jordi Pujol, que habla castellano y no entiende gallego, se entendieron en la Cámara Alta, hablando el uno en gallego y el otro en catalán, gracias a que, con el dinero de los demás, se contrató a unos traductores para que les dijeran en castellano lo que ellos decían en lenguas que los demás no entendían.
La editorial de ese día en el ABC era:

¿Lo dejaron de hacer por poco práctico?

(Chiste que guardé en su momento)
Al final me quedó la duda...
Lo que si estoy seguro, es que es un gasto que se podría evitar, ya que todos tienen un idioma común...
Claro, al menos de momento.


















