Cuento de navidad…en una excavación paleontológica.
Era un día cualquiera en una excavación paleontológica…
Esta excavación estaba en medio de la ciudad, y se descubrio haciendo unos ascensores para el metro. Estaba a 7 metros debajo de la calle. Desde hacia un mes había un equipo de 16 paleontolog@s y un director, más los peones que ayudaban a sacar sacos y material.
Ese día, después de casi todo el día picando y extrayendo huesos, algunos ya estaban cansados. En unos de esos momentos, uno ellos pensó en que sería una buena idea hacer un nacimiento en unas de las cuadrículas (por aquello de ser navidad y esas cosas…)
A todos les gustó la idea, y se pusieron manos a la obra. Para las figuras usaron los plásticos de burbujas (que se usan para proteger a los fósiles…)que sobraban y con cinta adhesiva fueron creando las figuras, el niño Jesús, José, María, el Ángel, la estrella, y algunos animales…, y como fondo colocaron un saco donde dibujaron el portal de belen…
Una vez terminado el nacimiento, le hicieron la foto de recuerdo…
Todo eso lo hicieron en los últimos 15 minutos de curro…, y se fueron con alguna que otra sonrisa…
Justo cuando se fueron, las figuras cobraron vida…, y entre ellos consideraron que sería bonito ayudar a los paleontólogos (no arqueológos como dicen en los periodicos…), así que usando la magia de la navidad, comenzaron a mover la tierra y separar los huesos. Lo hicieron tal como lo hacían los paleontólogos, pero sin necesidad de picar al separar el sedimento limpiamente …por lo que los huesos quedaban perfectos.
Todos los huesos, los dejaron siglados, y en los cuadernos quedaban reflejadas las coordenadas X, Y e Z, con una precisión casi milimétrica…y la descripción.
Les llevó toda la noche, pero pudieron terminar (quedaban sólo 30 cm de una cata de 10x10)…y volvieron a su posición que les dejaron los paleontologos.
A la mañana siguiente, el director de la excavación al encontrar todo limpio, y con los paquetes siglados de los huesos, se quedó perplejo. Después de unos minutos reacciono, y lo primero que hizo es abrir un par de paquetes…
Al ver el contenido de huesos limpitos , y algunos de ellos de una importancia difícil de cuantificar…pensaba que era una broma de los obreros. Pero viendo las descripciones que había en los cuadernos, creyó que sólo un técnico paleontólogo lo podía hacer…
Al rato, se fue…las figuras volvieron a la vida, y se alegraron de haber hecho un buen trabajo, y bailaron un rato…
Pasaron las horas, y nadie bajaba…, ni los paleontólogos.
Las figuras se miraron extrañadas…
Por la tarde vino el director, y un par de obreros, recogieron el material , entre estos a las figuras ,y cerraron la entrada de la excavación. Las figuras las tiraron al contenedor más cercano.
¿Qué les pasó a los paleontologos?, se preguntaban las figuras, entre las mondas de plátano y latas varias...
Fueron despedidos, por tener un contrato de fin de obra, y como la obra se terminó, se les acabó el trabajo…























cafe-paris dijo
Jo, Politica hasta en un cuento me tienes que recordar la crisis, que cruel eres. Petons.
18 Diciembre 2008 | 08:38 PM