La Traviata...
Sólo voy a poner los fragmentos que más me gustan de esta ópera. El libreto entero está en estas direcciones:
http://www.geocities.com/Vienna/Choir/7652/traviata/acto1.htm
http://www.geocities.com/Vienna/Choir/7652/traviata/acto2.htm
Mov 3 Libiamo ne`libieti calici
-----------------------------------------------------
¿Sí?. Lo tengo en mi corazón.
EL MARQUÉS
Entonces, oigámoslo.
TODOS
Sí, escuchemos al poeta.
ALFREDO
Bebamos alegremente de este vaso
resplandeciente de belleza
y que la hora efímera
se embriague de deleite.
Bebamos con el dulce estremecimiento
que el amor despierta
puesto que estos bellos ojos
(indicando a Violeta)
nos atraviesan el corazón.
Bebamos porque el vino
avivará los besos del amor.
TODOS
Bebamos porque el vino
avivará los besos del amor.
VIOLETA
(levantándose)
Yo quiero compartir
mi alegría con todos vosotros;
todo en la vida es locura
salvo el placer.
Alegrémonos
el amor es rápido y fugitivo.
Es una flor que nace y muere
y del cual no siempre se puede disfrutar.
Alegrémonos pues una voz encantadora,
ferviente, nos invita.
TODOS
¡Alegrémonos!. El vino y los cantos
y las risas embellecen la noche;
y que el nuevo día
nos devolverá al paraíso.
VIOLETA
(a Alfredo)
La vida solo es placer.
ALFREDO
(a Violeta)
Para aquellos que no conocen el amor.
VIOLETA
(a Alfredo)
No hablemos de quien lo ignora
ALFREDO
(a Violeta)
Es mi destino.
TODOS
¡Alegrémonos!. El vino y los cantos
y las risas embellecen la noche;
y que el nuevo día
nos devolverá al paraíso.
Tercera Escena
VIOLETA
(mirándose en un espejo)
¡Estoy pálida!
(se da la vuelta y ve a Alfredo.)
¿Vos aquí?
ALFREDO
¿Os encontráis mejor?
VIOLETA
Me siento mejor.
ALFREDO
Os vais a matar
por vivir de esta forma...
Es necesario que cuidéis de vos misma.
VIOLETA
¿Y cómo podría hacerlo?
ALFREDO
Si estás junto a mí,
yo seré el guardián
de vuestra tranquilidad.
VIOLETA
¿Qué dices?
Nadie cuidará de mí.
ALFREDO
(con ardor)
Es que nadie os ama en el mundo.
VIOLETA
¿Nadie?
ALFREDO
Nadie, salvo yo.
VIOLETA
(riendo)
Es verdad,
yo ya he olvidado un gran amor.
ALFREDO
¿Os reís?...¿no tenéis corazón?
VIOLETA
¿Un corazón?. Sí, tal vez.
¿Por qué me lo preguntáis?
ALFREDO
¡Ah!, si así es,
no podéis reíros de mí.
VIOLETA
¿Habláis en serio?
ALFREDO
No os engaño.
VIOLETA
¿Me amáis desde hace mucho?
ALFREDO
Desde hace un año.
Un día feliz, ligera
pasasteis junto a mí,
y desde ese día,
yo he amado sin el saber
de este amor que es la inspiración
del universo entero,
misterioso y noble,
cruz y delicia para el corazón.
VIOLETA
¡Ah! Si es verdad iros...
Solo puedo ofreceros una amistad pura
yo no sé amar y no puedo aceptar
su heroico amor.
Soy franca y sincera;
debéis buscaros otra.
Para entonces,
no os será difícil olvidarme.
GASTÓN
(aparece por la puerta del centro)
¿Y bien? ¿Qué diablos hacéis?
VIOLETA
Bromeábamos...
GASTÓN
¡Bien, está bien! Continuad...
(se marcha)
VIOLETA
(A Alfredo)
No más amor, entonces...
¿De acuerdo?
ALFREDO
Os obedezco... Me marcho...
(hace ademán de irse)
VIOLETA
(ella retira una flor de su corpiño)
Sí, así es.
Coged esta flor.
ALFREDO
¿Por qué?
VIOLETA
Vos me la devolveréis.
ALFREDO
(volviendo)
¿Cuándo?
VIOLETA
Cuando esté marchita.
ALFREDO
Mañana, entonces.
VIOLETA
Bien, mañana.
ALFREDO
(acepta alegre la flor)
Soy dichoso.
VIOLETA
¿Pensáis todavía en amarme?
ALFREDO
(alejándose)
¡Oh! ¡Cuánto os amo!
VIOLETA
¿Os reís?
ALFREDO
(volviéndose y besándole la mano)
Me voy.
VIOLETA
Adiós.
ALFREDO
No deseo nada más.
(sale)
Escena Quinta
VIOLETA
(sola)
¡Extrañas!...
¡Extrañas!...
¡Esas palabras
queman mi corazón!
Un amor verdadero
¿será una tragedia para mí?
¿Qué vas a decir tú?
Oh, turbada alma mía.
Ningún hombre ha encendido
mi amor...
¡Oh, júbilo
que nunca he conocido!.
¡Amar, ser amada!
Esta alegría,
¿puedo desdeñarla
por los estériles
sinsentidos de mi vida?
¡Ah!
Puede ser este aquel
que mi alma
sola en el tumulto
en secreto
imaginaba amar.
Aquel que vigilante
viene cerca de mí, enferma
y enciende una fiebre nueva
despertándome al amor.
A ese amor
que es la inspiración
del universo entero,
misterioso y noble
cruz y delicia
para el corazón.
Follie! Delirio vano e´questo!
¡Locuras!. Esto es un vano delirio.
Pobre mujer sola,
abandonada
en este desierto poblado
llamado París.
¿Qué puedo esperar todavía?.
¿Qué hacer?.
¡Vivir en los torbellinos
de la voluptuosidad, y morir de placer!.
¡Vivir!. ¡Vivir!. ¡Ah!.
Sí, debo, siempre libre
gozar de fiesta en fiesta.
Quiero que mi vida pase siempre
por los caminos del placer.
Que el día nazca o muera,
debo vivir siempre en los lugares
de placer buscando nuevas alegrías.
ALFREDO
(fuera, bajo el balcón)
El amor es la inspiración...
VIOLETA
¡Oh!
ALFREDO
...del universo entero...
VIOLETA
¡El amor!
ALFREDO
Misterioso y noble,
cruz y delicia para el corazón.
Escena Sexta
VIOLETA
¡Cielos, dadme coraje!
(Violeta se sienta a escribir, después
agita una campanilla. Annina entra).
ANNINA
¿Me llamabais, señora?
VIOLETA
Sí...Lleva tu misma este mensaje...
(Annina mira la dirección y parece
sorprendida).
Silencio..., marcha de prisa.
(Annina se va).
Y ahora es necesario que le escriba.
¿Qué le diré?
¿Quién me dará la valentía que necesito?
(Ella escribe y guarda la carta).
ALFREDO
(entra)
¿Qué haces?
VIOLETA
(escondiendo la carta)
Nada...
ALFREDO
Escribíais...
VIOLETA
(confusa)
No...Sí....
ALFREDO
¡Qué turbación! ¿A quién escribíais?
VIOLETA
¡A ti!
ALFREDO
Dame esa carta
VIOLETA
No, de momento.
ALFREDO
Perdóname...estoy preocupado
VIOLETA
(levantándose)
¿Qué pasa?
ALFREDO
Mi padre ha llegado.
VIOLETA
¿Le has visto?
ALFREDO
No...Me ha dejado una carta muy seria.
Pero, lo esperaba.
Él te amará cuando te vea.
VIOLETA
(muy agitada)
Que no me sorprenda aquí,
dejadme marchar... tú lo tranquilizarás.
(sin apenas poder contener el llanto)
Me echaré a sus pies...
no podrá separarnos, seremos felices.
Porque... ¿tú me amas?.
Alfredo, ¿no es así?
ALFREDO
¡Oh cuanto! ¿Por qué lloras!
VIOLETA
Tengo necesidad de lágrimas...
Ya estoy tranquila...
(esforzándose)
¿Ves?, ya sonrío...
Estaré allí entre las flores,
cerca de ti para siempre.
Ámame Alfredo, tanto como yo te amo...
Adiós.
(Ella corre hacia el jardín)


















